Para una buena colaboración, necesitamos siempre conocer las reglas del juego. Y cuando agentes y humanos colaboran, estas reglas deben ser explícitas. No podemos confiar en algún tipo de entendimiento implícito basado en normas sociales conocidas por los “jugadores” ni su “sentido común”.
Los agentes no infieren señales sociales ni leen entre líneas (bueno, algunos humanos tampoco, pero digamos que para los agentes esto realmente está más allá de sus capacidades).
Si queremos una colaboración humano-agente que sea previsible y (hasta cierto punto) determinista, las reglas deben ser explícitas. Por lo tanto, creo que es hora de tratar la gobernanza como tratamos el resto de nuestra infraestructura (software), de forma: explícita, ejecutable, versionada y con trazabilidad. En otras palabras, gobernanza como código (GaC, del inglés Governance as Code).
Similar a otros aspectos del proceso de desarrollo que ya han sido formalizadas y automatizadas (por ejemplo, Infraestructura como Código), GaC permite una mejor colaboración de los agentes (y humanos con agentes), incluyendo la posibilidad de ejecutar políticas y reglas de gobernanza para tomar decisiones automáticamente. Algunos beneficios claros de la Gobernanza como código:
- Transparencia: Humanos y agentes operan bajo las mismas reglas exactas. Sin suposiciones ni necesidad de ningún tipo de conocimiento tácito. Bonus point: la transparencia puede aumentar el número de contribuciones a tu proyecto.
- Equidad. Las reglas aplican para todos. Y como pueden ser examinadas y debatidas, puede aún haber sesgos (por ejemplo, algunos actores, ya sean humanos o agentes, con más poder de voto) pero serán visibles y con un propósito (por ejemplo, para favorecer comunidades que hasta ahora fueron discriminadas).
- Escalabilidad. A medida que el número de agentes crece, la aplicación manual de la gobernanza se vuelve imposible. Las reglas formales (y un motor de reglas) permiten la verificación y aplicación automatizadas.
- Responsabilidad y trazabilidad. Cada decisión de acción puede vincularse a una regla transparente y a los eventos que la desencadenaron, y registrarse para revisión futura.
- Estabilidad. Aplicar gobernanza explícita evita comportamientos no deseados, incluso si fue “un accidente”, haciendo más difícil que actores con (malas) intenciones puedan romper la dinámica de la comunidad.
Y esta idea no es solo teórica. Están surgiendo herramientas y lenguajes concretos para hacer de la gobernanza como código una realidad. Si bien aún no se adoptan masivamente, cada vez más proyectos empiezan al menos a hablar sobre cómo se gobierna el proyecto. Y hemos proporcionado incluso un lenguaje de gobernanza concreto y un motor de ejecución que te permite:
- Escribir políticas de gobernanza con precisión.
- Monitorizar eventos producidos por humanos y agentes (por ejemplo, commits, comentarios, PRs en GitHub pero también en cualquier otra plataforma que configures).
- Aplicar automáticamente las reglas de gobernanza relevantes (y generar los correspondientes eventos de decisión cuando se satisfacen las reglas)
En esta nueva era agéntica, la Gobernanza debe ser código. Explícita, precisa, ejecutable, evolucionable y explicable. Comienza a adoptar la Gobernanza como Código y aprovecha todo el poder de humanos y agentes colaborando sin fricciones en tu proyecto.
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