Arie van Deursen, en su charla invitada en la conferencia Models, nos habló de su trabajo como miembro del Advisory Council IT Assessment (AcICT) holandés.

La función de este consejo es

Evaluar los riesgos y las probabilidades de éxito de los proyectos de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) dentro del gobierno holandés, y ofrecer consejos para su mejora. También evalúa la eficacia y eficiencia de la gestión y el mantenimiento de los sistemas de información.

Y tan importante como la función es su composición, porque si es el clásico consejo formado por ex-políticos, altos cargos y amiguetes varios de las grandes consultoras, de poco sirve. Su composición es:

El consejo está compuesto por expertos, procedentes del mundo académico y de la industria, que cuentan con experiencia administrativa, de supervisión y de gestión en lo que respecta a la realización, implementación y control de procesos de TIC

El proceso de selección se basa en la obligación de los ministerios a someter al consejo cualquier proyecto con un componente de TIC que supere los 5 millones de euros. Basándose en una evaluación de riesgos, el consejo decide posteriormente si lleva a cabo una investigación. Desde 2015, se han realizado casi 100 evaluaciones en diversos ámbitos. Ejemplos: la aplicación de tracking de la COVID, gestión de impuestos de vehículos o la aplicación de exámenes de bachillerato.

Las evaluaciones son preparadas por un equipo de actualmente alrededor de 20 investigadores y gestores de investigación en TIC supervisados por los miembros del consejo. Cuando es necesario, se consulta a investigadores externos con experiencia específica. Las evaluaciones siguen un marco de evaluación que distingue nueve áreas de riesgo (como alcance, arquitectura, implementación y aceptación). Los informes de evaluación (públicos!!!) resultantes tienen una extensión de 7-8 páginas, centrados en un número (típicamente tres) de riesgos principales, seguidos de recomendaciones específicas (también a menudo tres) sobre cómo abordar estos riesgos. Algunos ejemplos de recomendaciones incluyen:

  • “Trabajar hacia un escenario de contingencia para que el sistema antiguo pueda seguir funcionando hasta que el nuevo sistema demuestre ser estable”
  • “Establecer cómo simplificar la solución”
  • “Reducir el alcance”

Las evaluaciones sirven para apoyar la toma de decisiones políticas y están enfocadas al parlamento y los ministros holandeses. Para cada evaluación, el ministro en cuestión ofrece una reacción formal, también disponible en el sitio web del consejo. Esto sirve para ayudar al parlamento a cumplir con su responsabilidad de controlar a los ministros ejecutivos.

El consejo está compuesto por cinco miembros, cada uno involucrado a tiempo parcial (un día a la semana), por un período de cuatro años, aportando cada uno su propia experiencia dedicada. En el caso de Arie, aporta su conocimiento en áreas como arquitectura de software, pruebas de software y productividad del desarrollador.

¿Están bien dirigidos y gestionados los proyectos TIC públicos?

La respuesta no os va a sorprender: NO. Arie se apresura a decir que eso no quiere decir que los proyectos en el ámbito privado se hagan mejor, simplemente que se concentran sólo en proyectos públicos.

Algunos detalles interesantes de los proyectos evaluados (tipo, tamaño, recomendaciones) se pueden ver en la presentación disponible online. Recordad que en la web del consejo están todos los informes (aunque puede que sólo en holandés :-D) . Seguramente el más interesante es el porcentaje de proyectos que se ajustan al presupuesto y funcionalidades requeridas. Como podéis ver en la imagen sólo un tercio de los proyectos va razonablemente bien. Y otro tercio debería pararse immediatamente, da igual el dinero que ya se haya gastado, gastar más no lo arreglará.

Porcentaje de proyectos software que acaban con éxito

¿No deberíamos también tener uno nosotros?

Arie dice que no tiene conocimiento de consejos comparables en otros países, en Europa o en otros lugares. Si conoces instituciones similares en tu propio país, ¡por favor háznoslo saber!

La verdad, con la ingente cantidad de dinero que invertimos en proyectos TIC en la administración pública, con sonoros fracasos, un consejo como éste (pero de verdad, no para cumplir el expediente y con amiguitos y “cuñados”) sería realmente muy útil. Para el gobierno y para nosotros (los profesionales TIC) que muchas veces son los que recibimos la mala fama de los fracasos.